Mercado de capitales para pymes: cómo Babasal financió su fábrica con aval de SGR

El mercado de capitales para pymes suele aparecer tarde en la conversación: primero se golpea la puerta del banco, y recién cuando el banco dice que no, o dice que sí a doce meses, se buscan otras opciones. Para una empresa joven que quiere montar una fábrica, ese orden puede definir si el proyecto arranca o no.

Babasal, una PyME industrial de Luján

Babasal es una empresa de Luján, provincia de Buenos Aires, que fabrica jugos, leches vegetales y chocolatadas, para marca propia y para terceros. En el episodio #3 de Un Café con VetaCap, Javier Basaldúa, cofundador de la compañía, cuenta cómo financiaron la fábrica sin el balance que pide un banco: el aval de varias SGR, la caución para sumar financiamiento sin desarmar inversiones y el próximo paso, financiar equipamiento importado en dólares.

La síntesis: una PyME sin historial de balances financió su fábrica en el mercado de capitales con aval de SGR, a plazos que el banco no le ofrecía, y usó sus inversiones como garantía para tomar más financiamiento sin desarmarlas.

El problema: montar una fábrica sin balance para pedir crédito

Javier y su hermano dejaron el mundo corporativo para emprender. Arrancaron como representantes comerciales de fábrica, una figura muy común en Argentina, y en ese recorrido vieron una oportunidad en jugos y leches vegetales. Cerraron un acuerdo con Tetra Pak para empezar a fabricar en el país, para ellos y para terceros.

Pasar de representar a fabricar cambió la escala del negocio y también la de la inversión. El obstáculo apareció en el primer paso:

"Era muy difícil para una empresa que hacía solamente facturas de representación comercial tener un buen balance como para acceder a crédito."

Con poca facturación en el arranque y una inversión grande por delante, la empresa combinó dos fuentes: el aporte de socios cercanos, en un esquema friends and family, y el mercado de capitales.

"El mercado de capitales fue la solución para esa primera salida al mercado, ya que el sistema bancario no está acostumbrado a tomar balances menores."

Lo que el banco ofrecía era poco y corto: algo de crédito en la entidad donde ya operaban y vencimientos a 12 o 24 meses como mucho. Para una máquina que se paga con lo que produce durante años, ese plazo no cierra.

Financiamiento con aval de SGR: más plazo y más puertas abiertas

Una Sociedad de Garantía Recíproca (SGR) otorga un aval que respalda la deuda de la PyME frente a quien la financia. Con ese aval, quien presta deja de evaluar solo el riesgo de la empresa. Javier lo explica desde el lado del banco:

“La SGR da esa ventaja: el banco se alivia porque sabe que la morosidad la tiene realmente controlada, y eso te permite poder tomar quizás a 48 meses.”

Babasal ya trabajaba con una SGR, que fue la que los presentó a VetaCap. Desde la PyME, el mercado de capitales se veía reducido a pocos instrumentos; en el medio, dice Javier, “hay mucho”. A partir de ahí el cambio fue de escala:

  • Más avales disponibles. VetaCap les dio acceso a más SGR de las que tenían. Cuando el monto a financiar superaba el aval de una sola, podían repartirlo entre varias.
  • Plazos más largos. Con aval, el financiamiento se puede estructurar a plazos que el crédito bancario directo no le ofrecía a una empresa de su tamaño.
  • Otro sistema de garantías. En una sociedad con muchos socios, como la suya, juntar las firmas que pide un banco puede ser un problema. Los avales de una SGR funcionan con otra lógica.
  • Instrumentos que no conocían. Pagarés, caución y otras herramientas que Babasal no tenía en el radar.

"Es como tener más bancos abiertos. Al tener varias SGR, esa dispersión nos dio mucho más poder de fuego en la toma de crédito, y eso en un banco es imposible de lograr."

Caución: financiamiento sin desarmar las inversiones

Para Javier, la herramienta que más cambió la operación en el último tiempo estaba “totalmente fuera de radar”. Una empresa que quiere mejorar su financiamiento suele pensar en dos caminos: pedirle al sistema financiero o poner fondos propios. Babasal tenía fondos invertidos y no los veía como parte de la ecuación.

“VetaCap nos abrió los ojos: ¿por qué no dejás eso en caución y tomás más financiamiento en el mercado?”

En una caución tomadora, la empresa deja sus inversiones como garantía y toma fondos en el mercado a plazo corto. La cartera sigue invertida y el financiamiento se suma al que ya tenía:

“No perdimos el interés de la inversión y además pudimos conseguir más financiamiento.”

Qué hay que tener en cuenta

  • Es financiamiento de corto plazo. La caución se renueva periódicamente y cada renovación toma la tasa del mercado en ese momento.
  • La garantía tiene aforo. Se puede tomar un porcentaje del valor de la cartera, no el total, y si ese valor baja puede hacer falta reponer garantías.
  • El costo se mira completo. Tasa, aranceles y plazo, contra el rendimiento de la inversión que queda como garantía.

Eficiencia sin tocar la estructura

Con una inflación más baja, los desajustes de costos que antes quedaban tapados ahora se ven. Babasal tiene como política no usar la estructura de personal como variable de ajuste (“pasamos varias batallas y las seguimos pasando”), así que el trabajo fue por dos lados: revisar los costos de producción al detalle, incluidas las fórmulas de los productos, y revisar la parte financiera con la misma lupa.

Eso significó evaluar todos los bancos y todas las SGR con las que trabajan, y todas las alternativas de financiamiento, para definir la mejor forma de apalancarse en un contexto donde, en palabras de Javier, “el gasto financiero antes se podía diluir y hoy es una parte importante de tu costo”. Es la misma lógica de costo financiero total con la que otra PyME industrial financió su reconversión.

Lo que viene: financiar equipamiento importado en dólares

El próximo paso de Babasal es producir ellos mismos productos que hoy les fabrican otras plantas. Para eso están trayendo tecnología del exterior, con un costo en dólares y un repago de varios años. Con el sistema bancario actual, Javier ve difícil conseguir crédito para eso, o al menos a un plazo que sirva.

El mercado de capitales, con aval de SGR y el acompañamiento de VetaCap, les permite alargar plazos y endeudarse en la moneda del equipamiento:

“Poder endeudarnos en la moneda en que viene el equipamiento nos da más seguridad a futuro.”

Calzar la moneda de la deuda con la del activo reduce una fuente de riesgo, pero no la elimina: si los ingresos de la empresa son en pesos, una suba del tipo de cambio encarece las cuotas medidas en pesos. Es parte de lo que se evalúa al estructurar el financiamiento.

Un mensaje para otras PyMEs

Javier participa de varias cámaras industriales de Luján y se define como “una especie de evangelista” del mercado de capitales. Su argumento es una comparación con la inteligencia artificial: no deja sin trabajo a nadie, pero queda afuera el que no la usa.

"Sería casi ridículo no participar en el mercado de capitales. Esa opción de financiamiento está totalmente al alcance de la mano, cosa que en otra época no."

Es un recorrido parecido al de Rendel, una tecnológica que delegó su gestión financiera, y al de Bosisio Flexo, que financió su reconversión con descuento de cheques. Todas las historias están en casos de éxito PyMEs, y las herramientas, en financiamiento para empresas.

Apéndice · Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre el mercado de capitales para pymes

¿Una PyME sin balances puede financiarse en el mercado de capitales?

Puede, con matices. El aval de una SGR permite que la operación se evalúe también por la garantía y no solo por el balance de la empresa. Cada SGR tiene sus requisitos de admisión y cada operación se analiza en particular.

¿Qué es una SGR y para qué sirve su aval?

Una Sociedad de Garantía Recíproca otorga avales a las PyMEs socias para que accedan a financiamiento bancario o en el mercado de capitales. El aval cubre el riesgo de incumplimiento frente a quien presta.

¿Qué instrumentos puede usar una PyME en el mercado de capitales?

Descuento de cheques y pagarés, pagarés bursátiles avalados, caución, obligaciones negociables PyME y fideicomisos financieros, entre otros. Cuál sirve depende del plazo, la moneda y el destino de los fondos.

¿Qué es la caución tomadora?

Una operación en la que se toman fondos a corto plazo dejando títulos como garantía. Permite obtener liquidez sin vender las inversiones, con el riesgo de tener que reponer garantías si su valor baja.

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Si tu empresa necesita financiar una fábrica, una máquina o capital de trabajo, y el banco te ofrece poco o a corto plazo, hay más opciones disponibles en el mercado de capitales.

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